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Dragón de Komodo, un reptil temible, pero inofensivo para el ser humano

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El dragón de Komodo (Varanus komodoensis), también llamado monstruo de Komodo y varano de Komodo, es un reptil que habita solamente en el archipiélago de Indonesia, que incluye las islas Komodo, Flores, Rinca y Padar.

Es el lagarto de mayor tamaño del mundo, con una longitud media de dos a tres metros y un peso de unos 80 hasta 140 kilogramos. A consecuencia de su tamaño, son considerados súper predadores de los ecosistemas en los que viven. Además de alimentar de principalmente de carroña, también cazan y tienden emboscadas a sus presas, que incluyen invertebrados, aves y mamíferos.

Dragón de Komodo

La primera vez que científicos occidentales estudiaron los dragones de Komodo fue en 1910. Su excepcional tamaño y su reputación de animal temible los convierte en uno de los animales más populares de los zoológicos.

Son animales increíbles. Pasan la mayor parte de su vida en tierra firme y poseen una insólita capacidad para trepar en los árboles y las palmeras. Los científicos creen que el dragón de Komodo habita en la tierra desde hace millones de años, lo que lo convierte en uno de los animales más arcaicos sobre la faz del planeta.

A pesar de su apariencia, el dragón de Komodo es un animal domesticable

Dragón de Komodo

El color base del dragón de Komodo es grisáceo o marrón claro. Los que viven en la arena del desierto tienen un color similar a esta, combinándose muy bien con su entorno. En el cuerpo tienen áreas de color negro o verde.

A pesar de su terrible apariencia y de que es un reptil cien por ciento carnívoro, el dragón de Komodo es un animal inofensivo para el ser humano, incluso llega a ser domesticable, si se le trata con el debido cuidado.

Los dragones de Komodo poseen dientes afilados en la boca (60 de ellos). Han sido examinados y los expertos creen que son de las mismas dimensiones que los de los tiburones de gran tamaño. Cuando los dientes se les caen, por diversas razones, este lagarto es capaz de hacerlos crecer nuevamente, no importa cuán joven o viejo sea ese momento.

Su forma de cazar se basa en la sorpresa. Pasa muchas horas completamente inmóvil en espera de que alguna presa se acerque. Su color es el disfraz perfecto para confundirse con la vegetación que lo rodea.

Dragón de Komodo

Tras la larga espera, el dragón de Komodo ataca y mata a animales como ciervos, jabalíes, búfalos y otras especies del reino animal. Una vez capturada, la víctima es partida en trozos de hasta 20 o 30 kilos. Para engullirlas, el dragón de Komodo hace uso de sus mandíbulas extensibles, iguales a las que poseen las serpientes.

Su alimentación varía de acuerdo a su edad

Otro rasgo digno de comentar es que los dragones de Komodo cambian su régimen de alimentación con la edad. Los primeros años de su vida se dedican a esconderse de sus parientes que podrían incluirlos en su propia dieta.

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Para evitarlo se alimentan principalmente de insectos y pequeños mamíferos. Conforme van creciendo comen reptiles, anfibios y aves; y cuando están en plenitud de su vida, es decir, cuando tiene 30 años de edad, comienzan a alimentarse de presas grandes y carroña.

Dragón de Komodo

Cuando se pelean los dragones de Komodo utilizan su cola como arma principal. Con ella pueden golpear y lanzar a varios metros a cualquier animal de su tamaño y peso.

El sentido que mejor tiene desarrollado es el del olfato, pues increíblemente son capaces de detectar carroña o animales a punto de morir hasta 9.5 km de distancia. Esto también depende de la dirección del viento. En cuanto a la vista, pueden ver a una distancia de 300 metros.

Su lengua detecta sabores y estimulaciones y eso le ayuda para orientarse en situaciones de total oscuridad. La saliva contiene una cantidad muy elevada de bacterias virulentas, y a pesar de creerse por años que esta era la que ocasionaba la muerte de sus presas, nuevos descubrimientos han revelado que el dragón de Komodo posee glándulas venenosas que expulsan tóxicos capaces de coagular la sangre y paralizar a sus víctimas.

Los dragones de Komodo se vuelven mucho más agresivos conforme se acerca la época de reproducción

Dragón de Komodo

A pesar de que este lagarto es considerado, normalmente, muy agresivo, esto aumentará a medida que la temporada de apareamiento se presenta. Los machos luchan entre sí, mordiendo y usando sus colas, hasta que uno de ellos se da por vencido. Cuando un macho se acerca a una hembra meterá su larga lengua en su hocico.

Esto le permite saber si está lista para el apareamiento o no. Cuando se produce el apareamiento, la pareja rápidamente se separa y el macho irá por una nueva aventura. La hembra tendrá una gran responsabilidad, debe encontrar donde depositar hasta 20 huevos.

Tiene que encontrar un lugar cálido, donde los depredadores sean menos propensos a encontrarlos. Los deja allí solos y el destino decidirá si son capaces de sobrevivir a la incubación. Cuando nacen las crías, tienen que ser capaces de encontrar alimento y refugio sin ninguna dirección de la madre.

En estado salvaje son una especie amenazada; su ámbito de distribución se ha reducido debido a las actividades humanas y están catalogados como una especie vulnerable. Están protegidos por la ley indonesia, y un parque nacional, el Parque Nacional de Komodo, fue fundado en 1980 para contribuir a su conservación.

Fuentes | Lagartopedia | Bioenciclopedia |