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Los ciervos y sus insólitos cortejos amorosos

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Ciervos hábitos y costumbres, el cortejo de los ciervos

El cortejo de apareamiento de los ciervos es un espectáculo que muchos estudiosos de la naturaleza observan desde lejos, en los bosques europeos y del Canadá donde sucede este fenómeno natural durante el otoño.

En esa época los ciervos machos y las hembras realizan insólitos cortejos nupciales. Estas actividades van acompañadas de potentes bramidos o berridos que se oyen a grandes distancias y los ecos retumban en las montañas y en los acantilados.

Ciervos hábitos y costumbres, el cortejo de los ciervosCiervos hábitos y costumbres, el cortejo de los ciervos




Los machos se disputan a las hembras en cruentos combates en los que, muchas veces, los perdedores terminan muertos, destripados o tan malheridos, que quedan inválidos y son presa fácil de los depredadores.

Por insólito que parezca, los ciervos machos son “sultanes” irredentos; a pesar de tener un harem de ocho o 10 hembras, buscan aumentarlo conquistando a las ciervas jóvenes o luchando contra otros machos para quitarles a sus hembras. Hay ciervos que tiene un harem de más de 50 ciervas.

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Ciervos hábitos y costumbres, el cortejo de los ciervos

Llegado el otoño, se escucha el primer bramido. El celo de los ciervos se ha despertado. Las glándulas sexuales comienzan a segregar hormonas y los machos, con fuertes berridos, comienzan a marcar su territorio sexual. Pero las que berrean más fuerte son las hembras anunciando su llegada.

En el ambiente de los ciervos, las hembras son las que cortejan

Cuando las hembras llegan, los machos comienzan a pelear entre sí, en parejas. Las hembras observan atentamente el comportamiento de los contendientes. Se ha descubierto que toda esta acción, es parte del ritual de seducción que los machos usan para deslumbrar a las hembras.

Ciervos hábitos y costumbres, el cortejo de los ciervos

Los contendientes pueden durar horas peleando a topetazos y tratando de herirse con sus imponentes cornamentas. ¡Esas luchas son tan en serio, que la contienda se prolonga hasta el agotamiento!

Aquí, si las fuerzas son iguales, el que se canse primero es el que pierde, ya que el otro puede hacerlo hasta huir, y en muchos de los casos, llega a matarlo. ¡Entonces las hembras van tras el vencedor y empiezan  acortejarlo!

Suaves brinquitos

Ciervos hábitos y costumbres, el cortejo de los ciervos

De ocho a doce hembras rodean al vencedor y brincan suave y delicadamente alrededor de él, mientras que sus hormonas inundan todo el ambiente. El macho, al detectar esos olores, comienza a jugar con ellas correteándolas y todos juguetean como si fueran niños.

Pronto, el macho se monta a una hembra, y una vez que concluye el apareamiento, monta a otra, así hasta que ha terminado con todas, en un derroche de virilidad insólita.

Ciervos hábitos y costumbres, el cortejo de los ciervos

Las hembras y el macho sellan así su pacto y ellas forman parte de su harem. Y él diligentemente cubre a todas diariamente, al grado que es raro que el macho adulto siga viviendo para el mes de noviembre.

Entre las peleas con los demás machos y las constantes cópulas, los machos gastan todas sus energías, por lo que finalmente mueren. Las hembras regresan a lo más profundo del bosque, donde paren a sus crías y regresan el año próximo para cruzarse con la nueva generación de jóvenes. Al cabo de tres años mueren ellas y las suplen nuevas hembras.

Uno más listo que el otro

Ciervos hábitos y costumbres, el cortejo de los ciervos

En los ciervos se da un curioso fenómeno: mientras dos machos se pelean para ser lo vencedores y así quedarse con las hembras, nunca falta un ciervo más débil, pero muy inteligente, que aprovecha el tiempo en que los dos contendientes se trenzan en bravo combate, para cubrir a todas las hembras.

Estas por instinto, al ser cubiertas por el tercero se van con él, y cuando el vencedor se aleja del vencido, se da cuenta de que sus “pollitas” han volado, ya que se las llevó uno más listo que él.